A medida que transcurre el tiempo y no nos vemos tanto como antes, vamos perdiendo la noción de como está aquel que veíamos todos los días y del que ahora ni tenemos noticias. Por eso, me puse a pensar que cuando nos volvamos a ver, muy probablemente no nos reconozcamos, asi que me tomé la libertad de subir a este blog una ayudita para que no caigamos en la famosa flor en el ojal o la ropa roja. Seguro que cada uno podra reconocerse.