sábado 8 de diciembre de 2007

Unos pocos peligros sensatos

Por Corach*

Uno de los hechos más bizarros que sucedían en el Coll eran las llamadas "Guerras por la Dignidad". Para que se entienda, era una confrotación armada con artículos de oficina donde dos bandas atricheradas se tiraban a matar.
Por lo general de un lado estaban Rini, el Nene, Corach y Cocomiel y por el otro, el Negro, la Chola, Chorchi y Paulita y desde una posición como francotiradora la supervisora Yanina.
Las confrontaciones podían empezar en cualquier momento y bajo cualquier circunstancia. Casi siempre todo empezaba con un misil contundente a la nuca del Negro. La venganza no tardaba en llegar. Y el Negro no tardaba en juntar a sus tropas que fieles a él, comenzaban a simular Katiuyas apuntando a nuestra base.
De esta manera tan simple y burda, daba pie a lo que se definía como la caida del Coll o como nuestro amigo Cocot llamaría "Der Undertag". De estos episodios, surgió la famosa frase traducida del teutón "no hay capitulación!!!" (hay que poner el puño en alto y pegar en la mesa varias veces).
Rasgos característicos de los valientes soldados:
Rini: siempre confiable en la batalla excepto que se produciera en horario de almuerzo, desayuno o merienda. Dueño de un brazo capaz de disparar misiles de larga distancia. Disparaba todo tipo de proyectil pero jamas su Shot de las 4 de la tarde.
El Nene: eficiente, sagaz. Su tamaño permitía infiltrarse en las líneas enemigas y de ahí disparar por la espalda. En realidad era un disfraz de cobarde pero como dijimos, muy eficiente. En la guerra vale todo. Con su Ipod nano simulaba estar de pasada pero no, estaba midiendo las posibilidades de una contraofensiva. Muy útil.
Corach: vital en la confrontación, leal a sus compañeros. No dudaba jamás en incursionar en la batalla. Blancos predilectos, la Chola y la traidora de Chorchi.
Cocomiel: inescrupuloso, de sangre fría, un George Patton del subdesarrollo por no decir que se creía un Erwin Rommell también del subdesarrollo. Hombre que se quedaba atrincherado en su posición, pero cuando se asomaba se convertía en una maquina de matar. Lo más parecido a una torreta antiaérea.
El Negro: Comandante en Jefe. Hombre guerrero, tenaz, para definirlo bien "no se come una". Victima de todas las agresiones. Sufrió todo tipo de heridas con artículos contundentes jamás pensados para una guerra de oficina. Igualmente siempre se puso de pie y siguió batallando. Capaz de recibir un gomazo en el párpado y mientras cae dispara un sobre de azúcar con tal puntería que te noquea por 2 minutos.
La Chola: inteligente, rápida, gana más por su astucia que por su fuerza. La táctica ideal empleada por ella es poner cara de buenita, te enternece y zas!!!! Te estampó una máscara antihumo en la frente.
Chorchi: a diferencia de todos los soldados, ella es la más ineficaz y cobarde pero con ternura. Capaz de almacenar un arsenal pero dispararlo por error a sus aliados. Hubo casos en los que logró infiltrarse en las lineas enemigas, uno creia que se había vendido pero no!!! En plena batalla, nos traicionaba y acribillaba.
Paulita: soldado de sobresalientes características. Valiente, siempre lista al llamado del Negro. Su pericia se basa en el cuerpo a tierra, se atrincheraba en una zona oscura llamada "emisión" y de allí lograba a tiro de mortero causar muchas bajas y heridos.
La más importante y temeraria: la supervisora Yanina.
Con vista de lince, lograba desde una posición elevada, disparos certeros contra todo soldado que se interponía en su camino. No estaba aliada a ningún bando. Sus victimas preferidas: el Negro y el Nene.
Objetos que eran arrojados en las guerras: sobres de azúcas, sobres de condimentos, lapices, biromes, los marcadores y crayones de Santi, gomas, protectores de pantalla, máscaras antihumo, revistas, diarios y cualquier otro objeto que deje marca o produzca dolor.
Esta es mi breve reseña de lo sucedido un día cualquier en el Coll.
Si en alguno de sus nuevos trabajos esto sucediera, por favor avisen así mandamos los CV´s.

* Corach es Andres Sananes, futuro padre de una criatura que deberá soportarlo muchos años.